La SGAE abrirá un portal de servicios para sus socios


SGAE 360Aº permitirá distribuir contenidos a través de 200 tiendas digitales.

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) lanzará el portal SGAE 360Aº, una iniciativa con la que pretende ofrecer todos los servicios que demandan los agentes del sector cultural de la música, teatro y cine. Los autores tendrán nuevos servicios para desarrollar su trabajo al completo, como la posibilidad de hacer un disco a través del Centro de Alta Tecnología (CATA) de grabación musical y audiovisual situado en Madrid. Además podrán comercializarlo en el mercado y distribuirlo gracias a los acuerdos de la entidad con más de 200 tiendas digitales como iTunes, Amazon, Spotify o Emusic. También podrán promocionarlo mediante diversas herramientas de difusión como premios, concursos y certámenes y a través del entorno en línea, ya que dispondrán de televisión en Internet, radio digital, e-magazine y una red social.

Asimismo, SGAE 360Aº ofrece la posibilidad de mostrar su trabajo al público en los espacios escénicos multifuncionales de ARTERIA, situados en Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela, Bilbao, México y Buenos Aires. Este proyecto de vocación integral fue presentado en el marco de la 44Aº edición del Midem, feria de la industria musical que se celebra en Cannes (Francia). Entrará en funcionamiento en febrero o marzo.

Según Pablo Hernández, subdirector general de la SGAE, y José Neri, director general de la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE), la clave de SGAE 360Aº es su integración gratis por Internet de los servicios que esa sociedad provee habitualmente a sus socios -unos 95.000- y a sus clientes -unos 300.000- y así “fomentar el negocio legal y que sea más fácil el negocio por internet”, según indicó Pablo Hernández. SGAE 360Aº nace ante “las necesidades cambiantes en la carrera profesional desde el nuevo (artista) hasta del maduro” y por ello es una manera de dar al artista “todos los servicios a lo largo de su carrera profesional”. Este sitio facilita herramientas para rastrear y compilar información sobre el consumo de música de los clientes de la SGAE y así retribuir a sus socios.

Con 22 millones de obras registradas en la SGAE -tres millones de obras son propias- y el convenio con 170 entidades, “la idea es que la SGAE -añade Hernández- sea el núcleo de Europa de la música latinoamericana”.

Por otro lado los dos responsables de la SGAE han anunciado que van a poner en marcha una red social propia a partir de febrero próximo en la que esperan, detalla Neri, que se unan a esta iniciativa “entre 20.000 y 40.000 de los socios” de la sociedad.

fuente/elpais.com/



Las peluquerías navarras rechazan el canon de la SGAE por “abusivo”


El impuesto grava la escucha de música en estos locales.

“Aquí no se ha exigido de momento el pago de esta tasa a ningún salón”, según la asociación foral del sector.

La protesta de varias peluquerías catalanas ha puesto de nuevo a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en primera plana. En este caso, por la exigencia del pago de un canon a estos comercios por poner música en su horario de trabajo. En Navarra, todavía no se ha pedido este importe a ningun salón, pero éstos ya se preparan para lo que consideran, de forma unánime, un “abuso”.

“A partir de ahora, cuando vengas a una peluquería, no te olvides de traer tu música de casa. ¡Y toda original!”. Este cartel, que sorprendía a los clientes de muchas peluquerías catalanas esta semana, constituye una declaración de guerra de estos establecimientos a lo que consideran un abuso de la SGAE. Los salones de menos de 50 metros deben pagar seis euros y los menores de 100, doce. Muchos eran los que se habían negado, por considerarlo simple afán recaudatorio. Y la mayoría de los que lo habían hecho, reconocían que había sido por el miedo a una sanción, aunque no estuviesen de acuerdo con la medida.

Según la propia SGAE, esta tarifa viene cobrándose desde hace años, sin que haya existido ningun problema. En Navarra, sin embargo, todavía no se han puesto en contacto con ninguna peluquería para pedir este canon. De hecho, para la mayoría de profesionales navarros, la protesta de sus colegas catalanes es la primera noticia que tienen sobre este asunto. Y la sorpresa no ha sido agradable.

“Es un abuso”, cuenta Ángel Miguel, presidente de la Asociación de Peluquerías de Navarra, que agrupa a 323 profesionales del sector. Lo dice a título personal, aunque su opinión es compartida por la mayoría de los peluqueros.

La explicación de la SGAE es que esta música supone un plus en el servicio ofrecido a los clientes. “La mayoría de las veces ni la oímos, con el ruido de los secadores, o mientras hablamos con los clientes”, cuenta María José Aramendía, peluquera con más de 20 años de experiencia. De la misma opinión es Ángel Miguel, para el que esas canciones son un mero acompañamiento, “música ambiental”. Por eso entiende que quizá en una discoteca o un pub esto pueda tener su sentido, pero no en estos comercios. Según la SGAE, sin embargo, si se utiliza un hilo musical (que es la fórmula mayoritaria), esto se puede calificar de “comunicación pública” y, por tanto, debe abonarse esta tasa. Para el presidente de la asociación navarra, sin embargo, el canon que pagan las emisoras de radio o los consumidores por la compra de los CD es suficiente.

Respecto a la original propuesta de las peluquerías catalanas, los profesionales navarros lo tienen claro: tener que llegar a esta situación sería “absurdo y patético”, además de incómodo. Aunque para algunos de ellos, no sería novedad ver al cliente con su propio aparato de música. Nieves Azpilicueta, una de las dueñas de una peluquería en la calle Olite, recuerda sonriente a una antigua clienta que se ponía los auriculares, aunque en este caso, sería difícil que la SGAE le cobrase por lo que escuchaba: “las misas y el rosario por la radio, siempre que venía”.

fuente/noticiasdenavarra.com/



¿Jaque a la piratería?


El anteproyecto de Ley de Economía Sostenible recientemente aprobado por el Consejo de Ministros permitirá que los jueces de la Audiencia Nacional puedan ordenar, en un plazo record de cuatro días, el bloqueo de páginas webs que faciliten descargas ilegales. La polémica está servida…

Piratería, odioso lastre con el que la industria de los videojuegos lleva cargando prácticamente desde sus inicios. Tal y como ha sucedido con el mundillo del ocio interactivo, la piratería ha cambiado y evolucionado con el paso del tiempo, contando actualmente con una fuerza capaz de sacudir los cimientos de cualquier industria de entretenimiento que se le ponga por delante. Internet ha permitido que todo hijo de vecino con un ordenador y acceso a la red de redes pueda descargar por la cara (porque no nos engañemos, aquí se va con el rostro por delante por muchas excusas que luego se pongan del tipo “Es para una copia de seguridad” o “Lo quiero probar para luego comprarlo si me gusta”) música, películas y videojuegos sin impedimento alguno, antes incluso de que dichos productos lleguen a los comercios (pocos, cada vez menos) de venta. Ya no hace falta que un colega tenga ese juego que queremos para pedirle que nos haga una copia, ni acudir al top manta para hacernos con un CD Verbatim de carátula fotocopiada en blanco y negro. No, señores, ahora sólo hace falta sentar cómodamente nuestras posaderas, introducir un disco en nuestra flamante grabadora de tropecientas revoluciones por segundo y dar un par de clics con el ratón. Más fácil, imposible.

¿Las consecuencias? Muchas, entre ellas una preocupante sangría de puestos de trabajo (cierre de comercios, de publicaciones especializadas, de distribuidoras, de desarrolladoras…) que escuece bastante, más aún en los tiempos actuales. A dichas consecuencias, los usuarios que en sus casas acumulan tarrinas y tarrinas de discos repletas de contenido pirata responden con más excusas, siendo una de las principales la de “Ellos se lo han buscado, ya que los juegos son demasiado caros”. Eso sí, vaya por delante que aquí al menos tienen toda la razón del mundo, aunque ello no justifique la descarga de contenido pirata. ¿O es que acaso bajamos al bar de enfrente a tomarnos una cerveza, vemos que su precio es demasiado elevado, y aún así nos la bebemos y nos vamos sin pagar?

Dicho esto, de acuerdo, los juegos son caros; y aquí en España, el país del primer mundo (nunca me ha gustado categorizar a los países de esta manera, pero en fin) que más piratea, lo son aún más. Sin embargo, ello no es escusa para subirse a la mula con una tarrina de discos vírgenes bajo el brazo. Así no conseguiremos que desciendan los precios. Además, si los precios algún día bajasen, ¿disminuiría la piratería? Nada parece apuntar a que lo haga. Las novedades de Nintendo DS y PSP no suelen subir de los 40 euros. Sigue siendo caro, sigue siendo un precio mayor que en otros países, pero es un precio inferior al de antaño. Poniendo un ejemplo, los juegos de la generación de portátiles anterior (con GBA como único e indiscutible líder del mercado) llegaban a los 60 euros en títulos como Zone of the Enders: The Fist of Mars, Smugler’s Run o Moto GP, mientras los títulos más baratos (los auspiciados por Nintendo) no llegaban a bajar de los 45. Los precios han descendido, sin embargo tanto DS como PSP son las consolas más pirateadas de la actualidad.

¿A cuánto tendría entonces que descender el precio de un juego para que el usuario que piratea habitualmente se digne a adquirir una copia original en lugar de tirar de mula o torrente? ¿A 30, 20, 10 euros? Existen juegos para portátiles a 10 euros. Obviamente no son novedades, pero entre ellos se incluyen varios Final Fantasy y Dragon Quest de notable calidad. Sin embargo, dichos títulos se siguen pirateando a mansalva. Diablos, incluso juegos punteros de la temporada anterior de la categoría de Mirror’s Edge o Dead Space pueden encontrarse a 10 €; y nada de segunda mano, nuevecitos y relucientes. Otro dato que apunta a que una bajada de precios no llegaría a detener la piratería: Más de 20 años atrás, durante la edad de oro del software español, cuando los ordenadores de 8 bits dominaban el mercado, las principales distribuidoras del país decidieron llevar a cabo una contundente acción para tratar de detener la piratería que tanto daño hacía a la industria: una bajada del precio de los juegos (novedades incluidas) de más del 50 %. ¿El resultado? Lo único que con ello se consiguió fue detener las acciones de los pocos que se lucraban grabando y vendiendo juegos en mercadillos, pues ya no les compensaba económicamente seguir con su “negocio”. Sin embargo, la muchísimo más numerosa piratería doméstica siguió adelante, con los usuarios tirando de doble pletina para hacer copias y copias de juegos con el objetivo de distribuirlos entre los colegas. Obviamente, la anteriormente mencionada bajada de precio de más del 50 % provocó que el margen de beneficios de distribuidoras y desarrolladoras cayera en picado, por lo que cuando se dio el salto de los 8 a los 16 bits pocos pudieron afrontar los costes que suponía el desarrollo de un título de nueva generación. La inmensa mayoría de estudios de desarrollo español cerró sus puertas, con lo que la industria del videojuego patrio se fue a pique sin que a día de hoy, más de 20 años después, haya logrado levantar cabeza.

Pero el espacio de una columna de opinión es limitado, y tampoco es mi intención centrarlo todo tanto en las consecuencias de la piratería como en las razones por las que se piratea. Volviendo a la actualidad, distribuidoras, productoras y desarrolladoras se encuentran completamente desprotegidas frente a las descargas ilegales, ya que las leyes han ido muy por detrás de la eclosión de Internet y la proliferación tanto de redes P2P como de las páginas web que facilitan el acceso a dichas descargas. Hasta ahora, los jueces han sobreseído prácticamente toda denuncia sobre descarga fraudulenta que llegaba a sus manos, obviando con ello un indiscutible problema por el simple motivo de no querer, o no poder, mojarse en el tema. Es por ello que la industria lleva años pidiendo al Gobierno que tome cartas en el asunto. Ahora parece ser que lo está haciendo, ya que recientemente el Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de la llamada Ley de Economía Sostenible, que entre otras cosas permitirá que los jueces de la Audiencia Nacional puedan ordenar, en un plazo record de cuatro días, el bloqueo de páginas webs que faciliten el acceso a descargas ilegales (entiéndase como “descarga ilegal” el acto de bajar material protegido por derechos de autor).

Como no podía ser de otra manera, el asunto está trayendo cola. Vaya por delante que mi fe en los políticos (sean de la ideología que sean) hace tiempo que es absolutamente nula. Bajo mi punto de vista está más que demostrado que salvo honrosas excepciones (que igual las hay, aunque yo no conozco ninguna) un político (repito nuevamente que sea de la ideología que sea) miente más que habla y se mueve únicamente por sus propios intereses. Es por ello que, aunque mi primera reacción ante dicho anteproyecto fue el de asentir con satisfacción, acabara comenzando a escudriñar con detenimiento la letra pequeña antes de dar, como ciudadano y parte integrante de la industria del ocio interactivo a nivel de trabajador y usuario, mi visto bueno a dicha iniciativa. Al parecer, las órdenes judiciales que darán como resultado el bloqueo de las webs que faciliten el acceso a descargas ilegales se emitirán previa recomendación de un grupo elegido por el Ejecutivo (entiéndase como “Grupo elegido por el Ejecutivo” a las personas que los miembros del Gobierno seleccionarán a golpe de dedo dejándose llevar por sus propios intereses). Así, primero serán los propios autores los que denuncien ante la que ya se ha dado en llamar como Comisión de Propiedad Intelectual (la cual actuará como órgano político a todos los efectos), siendo posteriormente ésta la que eleve su propuesta de bloqueo de una determinada web al juez.

¿Les suena esto de algo? Sí, efectivamente, parece que aquí tenemos el equivalente para las industrias cinematográfica y videojueguil de la SGAE que, en su supuesta defensa de la industria musical, únicamente sirve a sus propios y más que lucrativos propósitos. Además, dado que las demandas serán tramitadas por la Comisión de Propiedad Intelectual (CPI para los amigos) en lugar de ocuparse de ello el propio demandante, será dicho órgano el que deberá asumir el pago íntegro tanto de los costes del juicio como de posibles daños a terceros en el caso de que la demanda no prospere. Y estén ustedes seguros de que dichos costes no los sufragarán los miembros del CPI con dinero salido de sus bolsillos, sino con efectivo extraído del erario público. Es decir, lo pagaremos todos los españolitos de a pie con nuestros impuestos. Señores del Gobierno, deseo que la piratería sea completamente erradicada de la industria del ocio interactivo, y seré el primero en aplaudir cuando llegue el día en que esto ocurra. Cierren todas esas páginas webs de descarga fraudulenta y asegúrense de que jamás vuelvan a ser abiertas. Pero así no. Lo último que necesitamos es otra SGAE que sólo servirá para que se enriquezcan unos cuantos mientras el problema para el que supuestamente se ha creado persiste como si tal cosa. Necesitamos soluciones, no a un puñado de individuos viviendo como reyes a costa del sudor de los trabajadores. De esos ya tenemos más que suficientes.

fuente/meristation.com/



10 consejos para protegerse frente al software pirata


Microsoft lanza un “decálogo para que no engañen al consumidor”, que ayuda al usuario a distinguir qué software es legal y cuál no.

Durante las Navidades aumenta la compra de software, por eso desde Microsoft, para prevenir que los usuarios puedan hacerse con programas que no sean 100% legales por equivocación, ha lanzado una serie de consejos que protegen al consumidor.

Bajo el nombre de “Decálogo de Microsoft para que no te engañen con software pirata”, la compañía ofrece dies recomendaciones con el objetivo de acabar con la desinformación del usuario. De hecho, el último informe de Forrester señalaba que el 70% de los compradores -tanto particulares como pequeñas empresas- no tienen conocimientos sobre cómo distinguir el software legal del pirata.

“Es importante que los consumidores tengan unas mínimas nociones a la hora de comprar software, para que no les estafen. Entre otros muchos problemas, los usuarios que son engañados con software fraudulento, tienen más riesgo de de tener virus en sus equipos, pueden perder su información personal, se arriesgan a que les roben sus identidades y malgastan su tiempo y su dinero”, señala Txema Arnedo, director de Desarrollo de la Propiedad Intelectual de Microsoft Ibérica. Resumimos los puntos del decálogo:

1. Compra siempre en tiendas de confianza.
2. Desconfía de las gangas.
3. Recuerda que siempre es más económico adquirir el software que necesitas cuando compras el PC.
4. Asegúrate que tienes el software que viene con el PC descrito en la factura, te puede servir como prueba de compra.
5. Cuando abras el PC comprueba que tiene pegado el Certificado de Autenticidad (COA) del Sistema Operativo y la licencia del software, por ejemplo Microsoft Office, que puede venir pre-instalado.
6. Si tienes alguna duda de si el software es original o falsificado consulta http://www.microsoft.com/howtotell/default.aspx?displaylang=es
7. En cuanto puedas instala y activa el software que tengas en el PC (http://www.microsoft.com/genuine/default.aspx?displaylang=es ) para comprobar si es una copia ilegal.
8. Si tienes software ya instalado y sospechas que es pirata, prueba a validarlo en la misma Web (http://www.microsoft.com/genuine/default.aspx?displaylang=es ).
9. Si crees que te han estafado denuncia los hechos en http://www.microsoft.com/howtotell/reports/report.aspx?displaylang=es .
10. Guarda las licencias, la factura y los discos originales.

fuente/eweekeurope.es/



Continúa la polémica sobre Internet: nace ‘LaListadeSinde.net’


La pretensión del Gobierno de acabar con las páginas web que exploten los derechos de autor sin autorización sigue creando polémica. Después de que la SGAE pusiera a disposición de Industria un total de 200 portales de Internet ‘piratas’, ‘hacktivistas.net’ ha lanzado su ofensiva con la creación de una herramienta que permite la unión de todas las páginas piratas que se incluyan en este buscador.

Así, ‘lalistadesinde.net’ es “una campaña en respuesta a la intención del Gobierno de la creación de una comisión censora en el Ministerio de Cultura con potestad para cerrar y bloquear webs sin una orden judicial previa”, según se desprende en la página.

El objetivo de ‘lalistadesinde.net’ es recoger todas las páginas que se van “autoinculpando” de intercambiar cultura libremente mediante la integración de un buscador de descargas y así “responder al Gobierno con un nuevo listado de otras 2.000, 20.000, 200.000 páginas web que integren buscadores de enlaces”.

“Si el Gobierno quiere terminar con los derechos fundamentales, tendrá que terminar con todas nosotras”, comentan desde el sitio web.

Diálogo con el Gobierno
Por su parte, la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, ha reiterado la disposición del Gobierno a dialogar sobre el uso de internet y ha opinado que se va a conseguir encontrar una “solución de consenso” que hagan compatibles los derechos de los usuarios de la red y de los creadores.

La ministra, quien ha inaugurado en Santander la nueva Biblioteca Central y Archivo de Cantabria, ha afirmado que la postura del Gobierno sobre las descargas en Internet es la que ha mantenido siempre: que se trata de un debate muy complejo, importante, que están afrontando todos los países europeos.

González Sinde ha dicho que el Gobierno está “muy abierto al diálogo, a escuchar, a debatir y a hacer compatibles todos los derechos e intereses”, tanto los de los ciudadanos que quieren acceder a los contenidos de Internet, como los de las personas que trabajan por la cultura y quieren mantener y conservar sus puestos de trabajo.

“Todos esos intereses y derechos son compatibles y se va a encontrar una solución de consenso para todos”, ha dicho la ministra, quien ha afirmado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ya ha confirmado que “los derechos de todo el mundo van a ser respetados y que siempre se van a garantizar”.

fuente/ecodiario.eleconomista.es/



El Juzgado deja en libertad al pirata informático detenido en Valladolid


El Juzgado de Instrucción número 3 de Valladolid ha puesto en libertad a I.A.A., considerado uno de los piratas informáticos “más conocidos” de España y que había sido arrestado por la Policía, han informado hoy fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL).

Los agentes practicaron la detención por la supuesta autoría de un delito contra la propiedad intelectual, en concreto por piratear películas y lucrarse de esta actividad, actuación que está castigada con una pena de multa y de prisión de hasta dos años -artículo 270 del Código Penal-.

La instrucción judicial practicada hasta ahora ha desvelado que el supuesto autor actuaba sólo, sin que formara parte de ninguna organización de piratería informática, han precisado dichas fuentes.

La Policía informó ayer de la detención del que calificó como uno de los piratas informáticos “más activos de España”, quien supuestamente se lucraba con sus operaciones usando programas que permiten el acceso no autorizado a equipos de telecomunicaciones.

El Grupo de Investigación Tecnológica (GIT) de la Comisaría de Valladolid fue el encargado de practicar el arresto del “uploader” o persona que transfiere archivos, en este caso copias ilícitas, desde su ordenador personal a un servidor de información, precisaron dichas fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

La investigación se abrió el pasado septiembre a raíz de las denuncias que interpuso la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) y los representantes legales de varias sociedades distribuidoras de obras audiovisuales.

La semana pasada, tras su detención y después de prestar declaración ante el juez, I.A.A. quedó en libertad, han concretado fuentes del TSJCyL.

/abc.es/



Cultura mantendrá el corte de Internet pese a la petición de los blogueros


Un total de catorce ‘blogueros’ se han reunido durante casi dos horas con representantes del ministerio de Cultura y con la propia titular del departamento, Ángeles González-Sinde, para hablar sobre las novedades que una pequeña disposición final del anteproyecto de ley de Economía Sostenible ofrece en el terreno de la protección de la propiedad intelectual. Entre ellos, se encontraban nombres bastante conocidos en la Red como Enrique Dans, Ignacio Escolar, Jesús Encinar o Fernando Berlín.

Tras la reunión, los ‘blogueros’ se han mostrado disgustados con el resultado, ya que aseguran que el Ministerio no ha mostrado “voluntad de diálogo”. La única propuesta que sí ha salido del departamento ha sido la de crear un ’superportal’ de contenidos

La disposición polémica introduce la posibilidad de interrumpir Internet, previa autorización judicial, a aquellos abonados que descarguen archivos protegidos por derechos de autor. Además, el texto obliga a los operadores a “facilitar los datos” de aquellos “responsables” que estén realizando actividades presuntamente vulneradoras de los derechos de autor.

De todo esto se encargaría una comisión tutelada por el Ministerio de Cultura, lo que ha suscitado las críticas de la Asociación de Internautas, que no considera apropiado que no sea un juez el que se encargue de decidir si estas acciones son legales o no.

Este grupo de internautas dice representar a todos aquellos que han firmado un manifiesto que circula por la Red y defienden que no están de acuerdo con que no sea juez el que decida qué medidas se toman contra las páginas web con enlaces no autorizados. A pesar de ello, muchos han sido los que se han quejado en Twitter de no haber elegido a los representantes de los intereses de muchas personas. (El grupo en Facebook que suscita el Manifiesto roza los 32.000 miembros).

Los allí reunidos, que están realizando una retransmisión en directo del encuentro vía la red social de ‘microblogging’, reclaman a la Ministra que una reunión como esta debería haberse hecho hace mucho tiempo, incluso antes de presentar la ley.

Dicha disposición final es para algunos blogueros, como Enrique Dans, una “agresión a la creación en Internet en base a los intereses de unos pocos”, como ha trasladado a la propia González-Sinde. Por ello, en el trascurso de la reunión han asegurado que condicionan el diálogo con el organismo a la retirada de ese punto del anteproyecto de ley.

Con una gran tensión en el ambiente, los ‘tweeters’ señalan que no hay ningún tipo de intención por parte del ministerio de cambiar el texto del anteproyecto y, además, aseguran que Cultura ya está preparando el reglamento que permitirá cerrar los sitios web “de música y de pago”.

La ministra, según informan los ‘tweets’ de los asistentes, ha señalado que se trata de “un asunto complicado” y que han intentado encontrar “una compatibilidad de deberes y derechos”.

Además, desde el Ministerio de Cultura han asegurado que “el proyecto va específicamente contra las páginas que distribuyen contenidos ilegalmente y cobran por ellos”. Los representantes de Cultura que se han quedado cuando González-Sinde ha abandonado la reunión, han asegurado que se crearía una alternativa a las páginas web que ellos consideran “ilegales” (”Son como Spotify, pero ilegales”): un ’superportal’ de contenidos.

A la finalización del encuentro, los especialistas han manifestado marcharse con una “mala sensación”, ya que no han observado ninguna “voluntad de diálogo” por parte del Ministerio. Es más, durante las cerca de dos horas que han estado reunidos, los internautas han amenazado con levantarse en varias ocasiones, puesto que el organismo en ningún momento aceptó modificar el texto del anteproyecto de ley, lo que suponía una de las peticiones principales de los ‘representantes’.

/elmundo.es/



¿Cobran más los músicos en un mundo de descargas ilegales y pirateo?


Ni el auge de las nuevas tecnologías, ni el intercambio ilegal de archivos musicales, ni el pirateo, o la caída libre de las ventas de discos han reducido el montante que ingresan los músicos. Por el contrario, el dinero que estos se embolsan no ha dejado de crecer en los últimos cinco años.

Ésa es, al menos, la conclusión a la que llega un estudio que analiza el mercado inglés elaborado por el diario ‘The Times’. Sus datos contradicen la denuncia de discográficas y artistas de que la piratería está reduciendo drásticamente los ingresos de la industria musical en su conjunto.

El informe ha sido elaborado a partir de datos de PRS for music -asociación inglesa similar a la SGAE- y de BPI, que reúne a discográficas que copan el 90% del mercado inglés.

El diario muestra en un gráfico cómo los ingresos brutos por discos vendidos han caído entre 2004 y 2008 (de 152,5 millones de libras a 111,75, según estimaciones del diario).

Sin embargo, esta diferencia queda compensada de sobra con el aumento de lo que los músicos ingresaron por actuaciones en directo (430,11 millones de libras en 2004 frente a 732,240 millones en 2008). Eso, asumiendo que, de media, el 10% de lo que se recauda por cada concierto va a parar al propietario de la sede donde se organiza.

Además, el montante ingresado por PRS for music en representación de los artistas cuyos temas se tocan en público (en televisión, radio, internet, actuaciones en directo o por la reproducción en público de sus discos), también habría aumentado, pasando 421,2 millones de libras en 2004 a 535,3 en 2008.

Sin embargo, frente a esta situación boyante de los artistas, lo que sí ha empeorado en Inglaterra es la situación de las discográficas. Sus ingresos habrían caído, según el informe en torno a un 30%, pasando de 1.067,5 millones de libras en 2004 a 782,2 millones en 2008. En cambio, los ingresos de los promotores casi se habráin doblado (47 millones en 2004 y 81 en 2008).

Si continúa la tendencia que muestran los datos, el año que viene el dinero que los artistas recaudan por sus actuaciones en directo en el mercado inglés superará por primera vez los ingresos de las discográficas por la venta de discos. Este ascenso de la recaudación por conciertos y actuaciones en directo, que se revela como la actividad más lucrativa para los artistas, no muestra signos de ralentizarse.

Para realizar el estudio, el diario inglés consultó a PRS sobre el porcentaje medio que los artistas recaudan en cada tipo de actividad. En el caso de la venta de discos se estimó que el 90% de los ingresos acaban en manos de las discográficas frente a un 10% que termina en el bolsillo de los artistas. En el caso de las actuaciones en directo, los porcentajes se invierten y los músicos se embolsan de media el 90% de los beneficios frente al 10% de los promotores.

La tendencia al incremento de la recaudación por conciertos frente a la caída de las ventas de discos es una compartida por el mercado español.

/elmundo.es/



Bootleg


Un bootleg (o edición pirata) es una edición no autorizada, pudiendo tratarse tanto de música como de libros, videojuegos, series de televisión o películas.

En el caso de videojuegos y anime este fenómeno está muy extendido, y normalmente consiste en la producción de artículos que, sin ser oficiales, pretenden hacerse pasar como tales. La producción de bootlegs en este caso es una actividad que se da predominantemente en países como Singapur, Hong Kong y Taiwán. Etimológicamente, bootleg (en inglés, de contrabando) significa la pernera de la bota, y se refiere a la tradición de esconder el botellín de licor ilegal en la bota.

En términos musicales un bootleg es una grabación que no ha sido publicada oficialmente por el artista o por su compañía discográfica. Pueden ser grabaciones en directo de conciertos, de sesiones en estudio, de ensayos o simplemente de jams (improvisaciones musicales). La fuente de estas grabaciones suelen ser CDs puestos a la venta por compañías dedicadas al comercio de estas grabaciones, cintas de audio analógico o CD-Rs obtenidos directamente durante los conciertos por personas que acudieron a ellos con grabadoras domésticas portátiles, o cintas o CD-Rs que salieron de forma dudosa del estudio de grabación, sin el conocimiento del artista o discográfica. Las personas que realizan tales grabaciones piratas reciben el nombre de bootlegers. También nos podemos encontrar con videos que pueden ser recogidas en cintas de video o en el formato actualmente utilizado de los DVDs.

No obstante también se conoce como bootleg a una práctica de remix que consiste en yuxtaponer diferentes temas (una base y una línea vocal, por ejemplo) para crear una nueva pieza. El R&B, el rap o el soul son los principales estilos empleados en esta clase de creaciones, dado el estilo característico basado en una rítmica básica que aparece en diferentes formas en casi todas las canciones. Este estilo es también llamado Bastard Pop y tiene varios sub-géneros como el A B que es la simple yuxtaposición de dos temas, los Mash-ups que consisten en mezclar tres o más temas, el glitch, que es la re-edición de un tema utilizando fragmentos procesados del mismo y los remezclas no oficiales, que son a capellas con instrumentales inéditas producidas por disc jockeys. Sigue siendo ilegal y perseguido por la industria, pero la indiscutible efectividad de algunos de ellos está haciendo florecer esta escena por todo el mundo.

Bootleg: Grabación Pirata

En el mundo musical nos encontramos opiniones contrarias por parte de los propios artistas en cuanto a la circulación y distribución de bootlegs obtenidas en conciertos.

Sacar beneficios por la venta y distribución de bootlegs es algo ilegal, por lo cual la persona puede ser perseguida por la justicia. De todos modos, existe una forma de obtener bootlegs ampliamente extendida y que no supone actos ilícitos, esta es, el intercambio de material.

Intercambio

El intercambio de bootlegs, frente a su compra por internet o en tiendas de segunda mano, está muy extendido en el mundo musical ya que hace llegar a toda la comunidad metida en el mundo de las propias bootlegs, grabaciones inéditas, conciertos, curiosidades, etc. Joyas que los amantes de los artistas están dispuestos a conseguir.

Lo que se busca en el intercambio es obtener grabaciones de forma fácil y muy asequible y buscando siempre la máxima calidad de sonido, siempre y cuando esta calidad esté presente en la grabación original. Es por esto que el material básico del intercambio sean CD-Rs, cintas de video o audio o DVD-Rs grabados del original o de una generación posterior al original. Esto es, se buscan grabaciones de originales y no grabaciones obtenidas a partir de recopilaciones en canciones en formatos como el MP3, ya que se quiere conseguir la máxima calidad posible, equiparable a haber estado presente en la fecha de grabación con el propio artista. Si bien es cierto que existen formatos actualmente en los cuales no se produce ni una pérdida de calidad con respecto al soporte físico del cual fueron obtenidos.

Las generaciones de una bootleg grabada se obtienen adicionando una unidad al elemento obtenido en la grabación, o haciendo notar que es resultado de una grabación de un original:

Disco_Original –> CD-R(1) –> CD-R(2) –> … –> CD-R(N)

Del disco original se obtiene un primer CD-R y a partir de este se van obteniendo nuevas generaciones indicadas entre los paréntesis. Es habitual indicar siempre, en las propias listas o cuando se proceda al contacto con otra persona, la generación de la propia copia.

Básicamente el intercambio supone contactar, generalmente por e-mail, con otra persona que tiene en posesión bootlegs de las que se está interesado, preguntarle si está dispuesto a hacer el intercambio, para lo cual se le ofrece otras bootlegs o se le adjunta una lista con todo el repertorio por si pudiera estar interesado en alguna. Si ambas partes están dispuestas a proceder al intercambio, hay que llegar a un acuerdo por el cual se establece el orden de envío de las bootlegs por correo tradicional. Pudiendo establecerse a uno de los sujetos del intercambio como primero a proceder al envío y en cuanto el otro reciba, enviar su parte del mismo (esta prioridad suele llevarse a cabo cuando uno de los dos individuos no tiene mucha credibilidad, ya sea porque está empezando en el mundo del intercambio o porque haya tenido malas experiencias en pos a un intercambio previo) o realizar el envío al mismo tiempo. También se pueden llegar a acuerdos tales como impresiones en color de alta calidad del arte que se encuentra en las bootlegs a grabar, adiciones a ciertas bootlegs, etc.

Obviamente, no todo el mundo dispone de un amplio arsenal de bootlegs al comenzar su carrera por el coleccionismo, por lo que existen otras formas de realizar estos intercambios, conocidos como intercambios en blanco.

Intercambio en blanco o blank trade

Se realiza cuando uno de los involucrados en el intercambio no tiene nada que ofrecer al otro y aún así desea que este le envíe copias de las bootlegs deseadas. Antes de proseguir, mencionar que no todo el mundo que posee bootlegs, está por la labor de realizar tal clase de intercambio, así que no se puede esperar este acto de generosidad por parte de todo poseedor de bootlegs. Básicamente existen dos tipos de intercambios en blanco:

Intercambio 2:1 (o 3:1, etc): Intercambio por el cual se envían 2 (o más dependiendo del tipo de intercambio) CD-Rs, cintas, DVD-Rs, etc a la persona de la cual se quiere obtener las bootlegs. Esta persona se queda con un soporte físico virgen para su disfrute (o 2 si se trata de 3:1, 3 si se trata de 4:1, etc) y en el otro procede a copiar la bootleg solicitada. Esto supone enviar el doble de medios (o el triple) de las grabaciones solicitadas. Una vez grabadas, este envía de vuelta los medios con las grabaciones a la persona que se las solicitó. No es muy recomendable este tipo de intercambio, al menos aquellos que impliquen 3 :1.Entre los coleccionistas que actúan por derecho, lo normal es aceptar la modalidad 2:1. Uno de los soportes es para la copia y el otro es para cubrir los gastos de re-envío.
Franqueo pagado Medios Vírgenes: En este tipo de intercambio la persona que solicita las bootlegs envía al otro tantos soportes físicos vírgenes como bootlegs desean que le graben (esto es, si pide 10 bootlegs deberá enviar 10 medios vírgenes o en blanco) y además le envía dentro de su propio sobre, otro sobre, el cual obviamente no deberá cerrarse, que utilizará la otra persona para devolverle los elementos ya grabados, amén de los sellos suficientes que soporten el envío de los medios grabados desde la otra persona hacia la solicitante. Esta forma sólo supone el gasto de un sobre adicional más los sellos que paguen el porte y facilita la tarea de la otra persona ya que lo único que deberá hacer es grabar las bootlegs, meterlas en el sobre que se le envía, pegar los sellos y meterlo en el buzón. Hay que hacer notar, que muchos intercambios se realizan entre personas de diferentes países por lo cual es importante enviarle los sellos de su propio país, o si esto no es posible, enviar Cupones Internacionales de Respuesta que la otra persona podrá canjear por sellos de su propio país.
Existen muchas comunidades de intercambio que mantienen listas de personas que poseen bootlegs, así como de personas dispuestas a realizar intercambios en blanco y de personas que son consideradas malos intercambiadores (bad trader(s)) debido a problemas con el cumplimiento de acuerdos, con estafas, etc. En el mundo de la música, en la electrónica en general, se denomina Bootleg a la fusión de dos temas.



Plagio


Se denomina plagio a una infracción del derecho de autor sobre una obra de cualquier tipo, que se produce mediante la copia de la misma, sin autorización de la persona que la creó o que es su dueña o posee los derechos de dicha obra, y su presentación como obra original. Por lo tanto, el plagio posee dos características:

La copia ilegítima de una obra protegida por derechos de autor.
La presentación de la copia como obra original propia.
Es decir, una persona comete plagio cuando copia o imita algo que no le pertenece haciéndose pasar por el autor de ello. Dicha acción, al estar protegida la obra legalmente por el derecho de autor, podría conllevar un juicio y una posible imposición de multas y la obligación de indemnizar los daños y perjuicios.

En un sentido más amplio, generalmente nos referimos a plagio cuando hablamos de libros que tienen tramas o historias muy similares, a películas con semejanzas, a un invento muy similar a uno patentado, a una obra de arte similar o con alguna pieza del original, marcas; incluyendo logotipos, colores, formas, frases, entre otros distintivos de algún producto, o simplemente a ideas.

Durante la Historia

A pesar de que las acusaciones de plagio han sido esgrimidas en todas las épocas de la literatura escrita, el término plagiario aparece por primera vez utilizado con el sentido actual en los escritos del poeta Marcial (siglo I d. C.). Anteriormente, “plagio” hacía referencia al delito en el que incurría el secuestrador o ladrón de niños y esclavos, acepción conservada parcialmente en el español de América. La historia de la literatura atribuye a Marcial la creación de este sentido cuando se queja en uno de sus epigramas de que sus obras hayan sido adaptadas por otro y que estén en servidumbre:

Te encomiendo, Quinciano, mis libritos. Si es que puedo llamar míos los que recita un poeta amigo tuyo. Si ellos se quejan de su dolorosa esclavitud, acude en su ayuda por entero. Y cuando aquél se proclame su dueño, di que son míos y que han sido liberados. Si lo dices bien alto tres o cuatro veces, harás que se avergüence el plagiario.

El término reaparece en las lenguas vernaculas alrededor del siglo XVI y se consolida de forma paralela a la formación de la figura del autor moderno. En el siglo XIX, la progresiva protección jurídica otorgada a la creación intelectual convertirá el plagio en un delito, y por lo tanto lo hará suscetible de ser juzgado en un tribunal, y no únicamente, como hasta entonces, por la crítica y la historia literaria.

El plagio en la educación

Se pide a menudo a los estudiantes que realicen trabajos de redacción o investigación. Por holgazanería, por voluntad deliberada de engañar o por temor de no hacer un buen trabajo, algunos de ellos se sirven de textos ajenos que entregan al profesor sin citar su origen. Los profesores suelen considerar este tipo de comportamiento como plagio, y por lo tanto como un comportamiento impropio que conlleva sanciones o penalizaciones en la nota otorgada al trabajo. Este fenómeno ha alcanzado una dimensión creciente (sobre todo en los campus de los Estados Unidos, donde, por ejemplo, las universidades pueden hacer firmar a los estudiantes un “contrato de honradez”), debido al acceso a las nuevas tecnologías que han multiplicado las posibilidades de reproducción y manipulación textual.

Algunos docentes norteamericanos provenientes de los Writing Centers (Talleres de escritura) sostienen, por el contrario, que los estudiantes se comportan de manera natural al imitar y copiar en exceso o sin indicar las fuentes. Estos docentes critican que se solicite de los estudiantes una originalidad de la que carecen los profesores, puesto que la enseñanza consiste fundamentalmente en la repetición constante de ideas y formulaciones ajenas omitiendo, por economía,las fuentes.

El plagio en la Ciencia

Existen sospechas de que numerosos trabajos cientifícos publicados en revistas científicas sean copia total o parcial de otros trabajos anteriores, publicados por otros o el mismo autor (autoplagio), pretendiendo presentar nuevos resultados. En enero del 2008 la prestigiosa revista Nature publicó un trabajo por M. Errami y colaboradores donde desarrollaron un programa informático llamado eTBLAST para buscar entre las publicaciones científicas similaridades en el texto, permitiendo así encontrar trabajos supuestamente copiados los unos de los otros. En la base de datos que los propios autores llamaron Déjà vu quedan recogidos en junio del 2009, 74.790 pares de trabajos cientificos con gran similaridad, lo que podría indicar que se trata de trabajos no originales. En cualquier caso, la mera repetición de cadenas de palabras no es una prueba concluyente de deshonestidad intelectual; una gran parte del discurso científico es repetición de conocimientos (fórmulas, datos, etc) e hipótesis compartidas por el conjunto de la comunicad científica, por lo que se deberían evitar los pronunciamientos apresurados sin un examen detallado de las posibles violaciones o suplantaciones de la autoría intelectual.

Herramientas para luchar contra el plagio

Para detectar un posible plagio, se puede buscar con la ayuda de un motor de búsqueda una determinada cadena de palabras del texto sospechoso, con el fin de ver si se encuentra un texto potencialmente plagiado. En la actualidad, existen varios programas informáticos que facilitaban la detección del plagio, especialmente en los proyectos o ensayos de los estudiantes. Sin embargo, la mayor herramienta para luchar contra el plagio son las mismas escuelas, universidades y casas de estudio, que frecuentemente no lo penalizan en sus reglamentos, incluso tratándose de tesis o proyectos terminales de titulación.