Las peluquerías navarras rechazan el canon de la SGAE por “abusivo”


El impuesto grava la escucha de música en estos locales.

“Aquí no se ha exigido de momento el pago de esta tasa a ningún salón”, según la asociación foral del sector.

La protesta de varias peluquerías catalanas ha puesto de nuevo a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en primera plana. En este caso, por la exigencia del pago de un canon a estos comercios por poner música en su horario de trabajo. En Navarra, todavía no se ha pedido este importe a ningun salón, pero éstos ya se preparan para lo que consideran, de forma unánime, un “abuso”.

“A partir de ahora, cuando vengas a una peluquería, no te olvides de traer tu música de casa. ¡Y toda original!”. Este cartel, que sorprendía a los clientes de muchas peluquerías catalanas esta semana, constituye una declaración de guerra de estos establecimientos a lo que consideran un abuso de la SGAE. Los salones de menos de 50 metros deben pagar seis euros y los menores de 100, doce. Muchos eran los que se habían negado, por considerarlo simple afán recaudatorio. Y la mayoría de los que lo habían hecho, reconocían que había sido por el miedo a una sanción, aunque no estuviesen de acuerdo con la medida.

Según la propia SGAE, esta tarifa viene cobrándose desde hace años, sin que haya existido ningun problema. En Navarra, sin embargo, todavía no se han puesto en contacto con ninguna peluquería para pedir este canon. De hecho, para la mayoría de profesionales navarros, la protesta de sus colegas catalanes es la primera noticia que tienen sobre este asunto. Y la sorpresa no ha sido agradable.

“Es un abuso”, cuenta Ángel Miguel, presidente de la Asociación de Peluquerías de Navarra, que agrupa a 323 profesionales del sector. Lo dice a título personal, aunque su opinión es compartida por la mayoría de los peluqueros.

La explicación de la SGAE es que esta música supone un plus en el servicio ofrecido a los clientes. “La mayoría de las veces ni la oímos, con el ruido de los secadores, o mientras hablamos con los clientes”, cuenta María José Aramendía, peluquera con más de 20 años de experiencia. De la misma opinión es Ángel Miguel, para el que esas canciones son un mero acompañamiento, “música ambiental”. Por eso entiende que quizá en una discoteca o un pub esto pueda tener su sentido, pero no en estos comercios. Según la SGAE, sin embargo, si se utiliza un hilo musical (que es la fórmula mayoritaria), esto se puede calificar de “comunicación pública” y, por tanto, debe abonarse esta tasa. Para el presidente de la asociación navarra, sin embargo, el canon que pagan las emisoras de radio o los consumidores por la compra de los CD es suficiente.

Respecto a la original propuesta de las peluquerías catalanas, los profesionales navarros lo tienen claro: tener que llegar a esta situación sería “absurdo y patético”, además de incómodo. Aunque para algunos de ellos, no sería novedad ver al cliente con su propio aparato de música. Nieves Azpilicueta, una de las dueñas de una peluquería en la calle Olite, recuerda sonriente a una antigua clienta que se ponía los auriculares, aunque en este caso, sería difícil que la SGAE le cobrase por lo que escuchaba: “las misas y el rosario por la radio, siempre que venía”.

fuente/noticiasdenavarra.com/


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